¿De qué están hechas las nubes?



Siempre hemos creído, o hemos pensado siguiendo el sentido común, que las nubes están compuestas, en su inmensa mayoría, por vapor de agua. Pero nada más lejos de la realidad, las nubes están compuestas simplemente por millones, billones o trillones de pequeñas gotas de agua (en relación a las dimensiones de la nube).

La creencia del vapor de agua pierde fuerza cuando se considera que este vapor es transparente, a la vez que a diferentes alturas, presiones y temperaturas, tal como se compone la atmósfera terrestre, el vapor de agua no podría mantener su condición elemental.

Las nubes están compuestas por pequeñas gotitas de agua, o a temperaturas más bajas por microcristales de hielo.

A alturas elevadas, dónde la temperatura es ya muy baja, las pequeñas gotas de agua de las nubes se convierten en diminutos (casi imperceptibles) cristales de hielo, motivo que también da sentido a las diferentes formaciones, colores o densidades de las nubes.

Las gotitas de agua o microcristales de hielo, que conforman las nubes, son realmente pequeños. Para hacernos una idea podríamos decir que en un simple grano de arena nos encontraríamos miles de estas pequeñas gotitas de agua.

La formación de las nubes sí tiene un gran protagonismo el vapor de agua. El proceso es simple, el aire húmedo se eleva en forma de vapor de agua, pero a ciertas alturas el frío provoca que el vapor se condense en forma de pequeñas gotas, dando lugar a la formación de las nubes. 

Las nubes son importantes para la climatología, ya que son las encargadas de portar lluvia, nieve, intervienen en los procesos climáticos (dando lugar a ciclos huracanados, tormentas, tifones…).


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