¿Qué es el test de Rorschach?



El famoso y conocido test de Rorschach puede definirse como una aplicación en el campo de la psicología, en especial del psicoanálisis (rama de la psicología que estudia, interpreta y teoriza sobre la concepción introspectiva de la mente humana). Este test, que es considerado más bien una prueba proyectiva, fue creado por el psiquiatra y psicoanalista suizo Hermann Rorschach entorno a 1920.

Rorschach inventó esta técnica cuando trabajó como psiquiatra en un hospital suizo, y en especial sobre un amplio estudio sobre las sectas religiosas en Suiza. Trató, abordó y estudió diferentes pacientes, a los que aplicó hasta 40 tarjetas de imágenes, aunque sobretodo utilizó 15 de ellas. Sus primeros estudios entorno a esta técnica abarcaron a 305 personas, la inmensa mayoría con trastornos psicopáticos diversos.

El test de Rorschach es una técnica proyectiva utilizada en psicoanálisis que mediante la muestra de diversas láminas busca avaluar la personalidad del paciente.

La técnica era simple, ya que se basaba en mostrar a los pacientes lámina o fichas con una forma creada por una mancha de tinta sin sentido figurativo claro. Estás fichas se creaban a partir de colocar tinta en el centro de la lámina y doblarla por la mitad, creando una simetría bilateral casi perfecta. Luego se mostraban al paciente y se le preguntaba qué veía en ellas. Las infinitas respuestas daban lugar a la interpretación por parte del psicólogo a avaluar la personalidad.

A pesar de que la técnica se centraba en el uso de 15 láminas, tras 1922 y la muerte de Rorschach a los 37 años, se acabó reduciendo el número a las 10 actuales:

Existe una gran controversia sobre esta prueba, principalmente entre los círculos científicos y expertos en psicoanálisis y técnicas proyectivas. Y es debido a su cariz proyectivo se existe esta controversia, ya que tanto detractores como afines a esta técnica critican y alaban las peculiaridades de este concepto.

Por un lado, podemos encontrar a los detractores que critican con firmeza la falta de fiabilidad y validez de los resultados de la prueba, ya que hablan de una elevada carga subjetiva y contextual del psicólogo. Por el otro lado, encontramos a los defensores de esta técnica, que a partir del mismo punto, la subjetividad del psicólogo, así como el contexto amplío por el cual el sujeto puede definirse, es utilizado como aval de su validez.

A fecha de hoy, esta técnica tiene tantos detractores como defensores, y es considerada una técnica científica que aporta una información importante y analítica del sujeto que la realiza.


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